Jose Murillo... fundador de Smart IoT Labs, la startup que quiere revolucionar el concepto de 'Casa Inteligente'

Fecha de publicación: 17/07/2019

Jose Murillo... fundador de Smart IoT Labs, la startup que quiere revolucionar el concepto de 'Casa Inteligente'

 

Smart IoT Labs es una startup cuya visión es la de revolucionar el concepto de “Casa Inteligente” a través de la fusión del Internet de las Cosas y la Inteligencia Artificial. Tecnología simple y transparente para mejorar la vida en el hogar.

Fundada en 2017, la compañía cuenta en la actualidad con Analistas de Datos, Ingenieros de Software, Electrónicos y Diseñadores Industriales. El equipo fundador está formado por profesionales senior con experiencia a nivel internacional en empresas de software y hardware de primer nivel, donde han ocupado puestos de dirección, con amplios conocimientos de I.A., IoT y de gestión y ventas.

El equipo cuenta con señas de identidad como son la pasión, honestidad, compromiso y flexibilidad, en un entorno de colaboración y emprendimiento abierto donde no hay horarios y la máxima es trabajar divirtiéndose.

Su oficina es un Living Lab, situado en una casa familiar de un tranquilo pueblo sevillano, una casa plagada de sensores donde se entrenan los algoritmos de Inteligencia Artificial que estarán presentes en los nuestros hogares en un futuro.

 

Entrevistamos a Jose Murillo, fundador y CEO de Smart IoT Labs

 

¿Quién es Jose Murillo?

Un apasionado de la tecnología desde los 9 años cuando me regalaron un ZX Spectrum. Convencido de que la tecnología puede mejorar el mundo, soy un gran inconformista. Finalicé mis estudios preuniversitarios en EEUU, experiencia que me marcó y me hizo abandonar la carrera poco después de empezarla para montar mi primera empresa de ensamblado de PCs. Regresé a Houston en el año 2000, durante la burbuja de Internet, y posteriormente mi incorporé a Microsoft, donde he pasado los últimos 15 años. Fue en 2017 cuando, cansado de no aprender nada nuevo y viendo una gran oportunidad en las nuevas tecnologías como la Inteligencia Artificial y el Internet de las Cosas (IoT), decidí crear mi propia startup, donde aplicar estas tecnologías para mejorar la vida de las personas en lo que creo serán los Hogares Inteligentes del futuro.

 

¿Quién quieres llegar a ser?

Me encantaría, a medio plazo, tener impacto en esos hogares del futuro. Mejorar, por ejemplo, la vida de las personas mayores que vienen solas y, a largo plazo, reinvertir cualquier beneficio en ayudar a crear otras startups. Esa es, de hecho, la ilusión de los tres socios de Smart IoT Labs: crear una incubadora especializada en Deep Tech para apoyar a startups en fases tempranas.

 

¿Cuándo y por qué decidiste emprender?

Creo que siempre he emprendido. Desde pequeño he sido muy inconformista, me he salido del camino preestablecido. Me encanta explorar y aprender, crear, idear y liderar, y creo que eso es emprender. Tuve mi primer intento con 20 años vendiendo PCs ensamblados y después me pasé a la acomodada vida de la multinacional, donde aprendí muchísimo. Desde hace años sentía la necesidad de volver a emprender, pero me faltaban las agallas para romper y salir de la “jaula de oro”. La hipoteca y dos niños son una gran responsabilidad, pero finalmente lo conseguí. En la última etapa ya no era feliz. 

 

¿Dónde y cómo fue tu ynicio como emprendedor?

He tenido muchas etapas, pero diría que la primera empezó en torno a los 14 años, cuando me dedicaba a hacer programas a medida que vendía a diferentes negocios locales. Creo que la primera fue una aplicación para gestionar cuñas publicitarias en una radio local. Me pagaron, si no recuerdo mal, 70.000 pesetas, una fortuna para un niño de esa edad. Lamentablemente en ese momento todo lo hacía por divertirme, no tenía mentalidad emprendedora en el sentido de monetizar mi trabajo. Incluso cuando monté mi primera empresa de Pcs, vendíamos casi a coste y no sacábamos nada, pero ¡nos divertíamos muchísimo! Aún recuerdo un verano en el que convencí a varios amigos para poner dinero y comprar un montón de “PCs de saldo” que había visto en el mercadillo de los domingos, con la idea de arreglarlos y revenderlos. Después de llevarlos todos a casa e intentar echarlos a andar, terminé aprendiendo que eran terminales tontos que necesitaban un Host de millones de pesetas para funcionar. Nos los comimos todos, aún lo recuerdo y no paro de reírme. Son los pequeños fracasos que forman parte del camino.

 

Según tu experiencia, ¿es fácil emprender en España?

Yo creo que emprender en cualquier sitio del mundo es complicado y requiere mucho esfuerzo y sacrificio. Hay que salirse del camino establecido, pero es cierto que en España hay trabas añadidas. Empezando por las culturales, donde familiares y amigos te ven como al raro y te animan a seguir por el camino “seguro”. Y continuando por las innumerables trabas administrativas, que te hacen perder un tiempo precioso en temas que no aportan ningún valor. Y está, por supuesto, el tema de la financiación, donde se han dado grandes pasos, pero aún falta mucho camino por recorrer. 

 

¿Qué consejo darías a las personas que quieren emprender?

Primero, que si están convencidos de que deben hacerlo pero tienen miedo, que lo hagan, ¡YA!, sin miedo. Segundo, que se rodeen de socios complementarios, que identifiquen sus carencias y busquen otras personas que permitan suplirlas. Un error habitual es montar una empresa entre amigos, generalmente con perfiles parecidos (técnicos). Una startup debe estar balanceada, y tener buena visión de negocio, técnica y comercial. 

 

¿Crees que existe una fórmula para el proyecto ideal? Si es que sí, ¿cuál es? :)

Creo que necesidades en el mercado hay muchas, raras veces hay una idea feliz. Además, incluso con una idea clara, lo normal es pivotar varias veces hasta encontrar el encaje perfecto. Creo que hay que empezar a andar en una dirección que tenga cierto sentido, y tener los ojos bien abiertos y la humildad suficiente para escuchar a otros e ir cambiando el rumbo sobre la marcha. Con perseverancia, caminando y oyendo, se termina encontrando el camino adecuado. 

 

Como emprendedor, ¿qué tres cosas crees que son las más importantes para emprender?

Lo primero, preparación psicológica, es un camino duro, con muchos altibajos, hay que tener una personalidad positiva y optimista para poder afrontar la cantidad de fracasos y malos momentos que surgen. Lo segundo, cierta formación y preparación en las habilidades que vas a aportar a la startup, bien sean de liderazgo o gestión, técnicas o de ventas. Y por último, una gran dosis de sentido común. Aparecen continuamente situaciones nuevas, para las que nadie nos ha formado, y hay que resolver esos problemas con muchas dosis de sentido común.

 

¿Qué piensas de la tecnología del presente?

Creo que estamos viviendo una nueva ola de oportunidades parecida a la de los años 70s cuando nació el ordenador personal, o las de los 90s con la aparición de Internet. Y esta vez no hay que estar en Silicon Valley o Estados Unidos para tener éxito: cualquier startup puede despuntar desde cualquier parte del nuevo mundo global. Tecnologías como la Inteligencia Artificial o el Internet de las Cosas, por mencionar solo algunas, abren nuevas oportunidades tremendas para resolver necesidades reales con un enfoque totalmente nuevo.

 

¿Y cómo te imaginas la tecnología del futuro?

Integrada y embebida en las cosas y las personas, transparente, sencilla, cercana. Creo que se democratizará su uso para todo el mundo. Las nuevas tecnologías de procesamiento de lenguaje natural han sido el primer paso para acercar la tecnología a las personas. La realidad aumentada, el IoT y la Inteligencia Artificial irán difuminando las fronteras entre las personas y las máquinas.

 

Dinos algo sobre tu niñez…

Pues tengo muy mala memoria, recuerdo muy poco, casi lo que me cuentan. Según parece era un trasto, inquieto y rebelde, y muy mal estudiante, iba siempre a por el cinco raspado. Me encantaba desarmar cosas, cualquier cosa con cables que caía en mis manos la abría, observaba y la cerraba. Y después no siempre funcionaba. Me encantaba también (y aún me apasiona) la mecánica, mi padre me dejaba conducir su coche en un campo familiar a muy corta edad.

 

Dinos algo sobre tu adolescencia…

Fue un poco alocada, de extremos diría yo. Pasaba muchísimo tiempo encerrado programando y delante de ordenadores, pero los fines de semana (que en aquella época empezaban los jueves) pasaba muchas horas “salvajes” con amigos. Trabajé en todo tipo de bares y discotecas, recogiendo vasos y ganándome la vida como podía. También me seguía apasionando la mecánica, era el mecánico de todos mis amigos, cualquier moto que pasaba por mis manos la desmontaba, arreglaba, limpiaba o pintaba y ensamblaba de nuevo.

 

Dinos algo sobre tu presente…

Está pasando muy rápido. Los primeros años de una startup son muy duros (y dicen que los siguientes, más), cada día un reto muy diferente, se aprende muchísimo, e intento divertirme todo lo que puedo. Esta madrugada, por ejemplo, me he levantado para ir al baño a las 3:50, tenía la cabeza con 20 cosas y no conseguía dormirme, así que me he levantado a esa hora y me he puesto a trabajar. Eso sí, la siesta de hoy va a ser de campeonato. Me encanta esta libertad, poder decidir cómo organizarme para trabajar esas 16 horas diarias ;). Esto da mucha flexibilidad si tienes familia, puedes estar con ellos en momentos importantes y aprovechar otras horas para sacar ratos. Suelo decir que ahora tengo la vida que me gusta, solo nos queda empezar a vender lo suficiente para hacerla sostenible.

 

Dinos algo sobre tu futuro…

Me gusta mucho visualizar “el éxito”, dónde me gustaría estar. Y visualizo un futuro ayudando a otros emprendedores, tanto económicamente como aconsejándoles, involucrándome en muchos proyectos, creando e ideando, pero desde otra perspectiva y sin tanta presión económica del día a día.

 

¿Qué piensas de la “VIDA”?

Que solo hay una, y que hay que poner todo en perspectiva. Solo hay dos cosas importantes: la salud y el amor de la familia y los amigos. Esas son las dos únicas cosas que se pierden y no vuelven (además del tiempo). El dinero va y viene y no tiene la transcendencia que algunos le dan, hay que saber disfrutarlo cuando se tiene y trabajar duro cuando se pierde. Si se pierde todo, se puede recuperar. Solo cuando uno ve la vida con esta perspectiva, se libera y empieza a tomar decisiones inteligentes para ser feliz. Hay que disfrutar el camino, el presente, y dejar de vivir siempre pensando en metas futuras. 

 

Ahora hablemos de Smart IoT Labs … ¿qué es Smart IoT Labs?

Es una startup que nace con la visión de cambiar la vida de las personas en sus hogares, de crear las Casas Inteligentes del futuro, casas que nos ayuden de forma proactiva y autónoma a cuidar de nuestras personas mayores, de nuestros hijos, a ahorrar energía, a evitar accidentes, y que sean más seguras y cómodas.

 

¿Cuándo y por qué nace el proyecto?

Nace en 2017, pero llevaba mucho tiempo en mi mente. Llevaba años trasteando con soluciones desarrolladas a medida para mi casa. Me encantaba programar y soldar los fines de semana, y cuando empezaron a asentarse tecnologías como la Inteligencia Artificial y el Internet de las Cosas, vi una oportunidad real para democratizar estas tecnologías y aplicarlas en cosas que aportasen un valor real a todo el mundo en sus casas.

 

Háblanos del “aquí y ahora” de Smart IoT Labs

Pues ahora mismo estamos empezando a instalar el producto en los primeros clientes, cogiendo feedback, viendo cómo esa visión empieza a ser una realidad y resolviendo problemas reales de los mismos. Es una gran satisfacción después de meses y meses de duro trabajo de todo el equipo. Por otro lado, seguimos trabajando en una nueva ronda de financiación, esa es mi labor el 70% del tiempo, conseguir la gasolina necesaria para que el equipo pueda seguir funcionando. 

 

Ahora háblanos del mañana… ¿cuál es vuestra meta?

Una de las primeras cosas que hemos aprendido es a redefinir el concepto del “mañana”. Ahora el mañana apenas alcanza unos pocos meses, así que nuestro foco para el siguiente trimestre es el de cerrar la ronda de inversión con éxito y lanzar una campaña en Kickstarter para seguir ampliando nuestra comunidad de early adopters, recoger feedback y, por supuesto, datos que nos ayuden a entrenar y afinar nuestros algoritmos de IA con más datos.

 

Según vuestra experiencia, ¿es difícil conseguir capital inversor para un proyecto en España?

Pues por un lado me ha sorprendido la gran cantidad de fondos y recursos disponibles, creo que es un momento excelente para conseguir inversión para proyectos. No obstante, nuestra startup tiene un perfil un tanto atípico, quizás un modelo más disruptivo de lo habitual, y creo que ahí es donde hace falta más ayuda ahora mismo. Creo que aún hace falta más financiación para proyectos disruptivos y de alto riesgo (y también un potencial retorno mayor), y sobre todo en fases más tempranas. Necesitamos más inversores especializados en deeptech.

 

¿Qué recuerdos tienes del primer mes de vida de Smart IoT Labs?

Que estábamos super perdidos. Ahora con perspectiva te das cuenta, y con el tiempo vas eliminando lo superfluo y poniendo el foco en lo importante. Desbordábamos ilusión y optimismo a raudales, pero mucha inocencia, mucho desconocimiento. Nadie te forma para ser CEO, hay que equivocarse lo más rápidamente posible, aprender, pasar página y continuar. Así, etapa tras etapa.

 

¿Cuál ha sido hasta hoy el mejor día de la “historia” para vosotros y por qué?

Recuerdo muchos días con cariño. Por ejemplo, el día que nos aceptaron para presentar en el CES de Las Vegas, la feria de electrónica de consumo más importante del mundo. El día que nos mudamos a la nueva oficina y se incorporó todo el equipo de Intel: pasamos de 3 personas a 12 muy rápidamente. Y el día que desplegamos la primera versión del producto y empezamos a ver y tocar con nuestros ojos los resultados.

 

¿Qué ha sido o está siendo lo más difícil hasta el día de hoy?

Sigue siendo no perder el foco, hay miles de cosas que te pueden despistar, siempre hay cientos de cosas por hacer, y es muy importante saber parar periódicamente, coger perspectiva y asegurar que todos los recursos siguen trabajando en la dirección adecuada. Los socios solemos hacer referencia continuamente al malabarista que tiene que mantener 10 platos en el aire, hay que tener tanto la habilidad para que no se caiga ninguno en ciertos momentos, como la de poder elegir cual ha de caerse cuando no hay recursos suficientes para mantener todos en el aire. Es tan importante saber qué NO hacer como qué hacer.

 

Explícanos la importancia del equipo humano en un proyecto como Smart IoT Labs

Pues es todo, porque nuestro mayor activo, nuestro producto, sale de esas personas. Personalmente he tenido la suerte de vivir la cultura anglosajona en diferentes empresas, tanto en startups pequeñas como en grandes multinacionales como Microsoft. Creo que el éxito de una empresa pasa por definir una visión clara, elegir a las personas adecuadas, fijarles objetivos, darle los recursos necesarios, así como eliminarles las trabas. Y, sobre todo, darles libertas para recorrer el camino. Creo en el talento y la autonomía como forma de gestión de una startup. 

 

Ahora explícanos la importancia de la tecnología en un proyecto así

Somos una empresa de deeptech, estamos haciendo I+D continuamente y aplicando tecnologías como sensores propios y modelos matemáticos de IA completamente nuevos a un área hasta ahora no explorada como es el hogar y los hábitos de las personas. Para nosotros la tecnología es la base de todo, pero sin perder la perspectiva de que también es el medio para resolver unas necesidades y generar un valor que pueda monetizarse, nunca el fin. 

 

¿Qué has aprendido con Smart IoT Labs y sabes que puede servirte para futuros proyectos?

Absolutamente todo. Si montásemos de nuevo Smart IoT Labs recorreríamos el mismo camino de forma muchísimo más fácil, pero mirando atrás es muy fácil decir eso. Nadie te enseña a ser socio ni CEO de una startup, se invierte mucho tiempo por el camino aprendiendo, y cada mes es una etapa nueva donde no vale gran parte de lo aprendido. Eso es en parte una de las cosas más bonitas de emprender, lo que se aprende de estos errores. El haber pasado y aprendido por estos errores previos es una de las cosas más valoradas en otras culturas, mientras que en la nuestra el fracaso es un estigma en lugar de una prueba del aprendizaje. 

 

Para terminar, ¿crees que para el emprendedor español es difícil hacerse un “hueco” fuera de nuestras fronteras? ¿Por qué?

Para nada, nuestros perfiles técnicos están muy bien vistos en otros países y estamos perfectamente formados y cualificados para abrirnos un hueco donde queramos. Tenemos habilidades innatas (como la creatividad y capacidad de sacrificio) de la que carecen en muchos otros países, pero también carencias como la mentalidad emprendedora y la orientación para los negocios. Es fundamental salir fuera para darnos cuenta de las cosas buenas que tenemos, y saber aprender las que debemos mejorar para traérnoslas. En esa combinación está el éxito. Es lo que intentamos hacer en Smart IoT Labs cada día, pensar a lo grande, con muchísima ambición (y humildad), con el modelo y cultura de una startup de Silicon Valley, pero en España, valorando la calidad de vida y talento que sin duda tenemos aquí.

 

En ynicio nos interesa todo lo que ayude a aprender y creemos que todos podemos aprender de todos, pero sobre todo creemos en las personas. Personas como tú son las que hacen esto posible y convierten sueños en realidad. Nuestro más sincero agradecimiento por aportar tu granito de arena en nuestro ynicio. ¡Mucho ánimo y éxito Jose!

 



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